Fabricantes de máquinas herramientas: ¿por qué trabajar con un editor de softwares de CAD/CAM independiente?

Fabricantes de máquinas herramientas: ¿por qué trabajar con un editor de softwares de CAD/CAM independiente?

Publicado en 17/06/2021

Un software de CAD/CAM no puede disociarse de una máquina herramienta que utiliza CN, ya que sirve para programarla. Los fabricantes o revendedores de máquinas herramientas, por lo general prefieren integrar a su oferta un software de CAD/CAM, para poder ofrecer a sus clientes una solución completa que responda a sus necesidades. De esta manera, pueden proponer una solución con un mayor valor añadido, ayudar a sus clientes y diferenciarse de la competencia; sobre todo, en el sector del corte y de la chapistería. Aunque algunos grandes fabricantes desarrollan ellos mismos su propio software (en algunos casos sin que pueda controlar otras maquinas en las instalaciones del cliente final o integrarse en el sistema de información de este último), la mayoría prefiere trabajar con un editor de software independiente como Alma. Antes de poner en perspectiva el enfoque particular de Alma, vamos a ver detalladamente lo que debe saber un fabricante antes de tomar una decisión.

Retos técnicos

El primer reto es, evidentemente, la adecuación del software a las necesidades del fabricante y de sus clientes. Queda claro que el software debe adaptarse a la/las tecnologías que utiliza el fabricante, a su gama de maquinas y a los periféricos que controla; por ejemplo, para la carga/descarga de chapas. Pero, por lo general, la diferencia reside en la capacidad de adaptación del software, por lo que es importante que el fabricante obtenga respuestas a las siguientes preguntas:

¿Qué capacidad tiene el editor para personalizar el software, no solamente sobre el post procesador, por supuesto (considerar las funciones de las maquinas), pero también sobre el desarrollo de funcionalidades especiales, de generación de informes, de IHM o de integración con otros softwares del cliente final (CAO, GPAO, ERP)? Esto va más allá de la cuestión puramente técnica: esta capacidad a proponer soluciones a medida a sus clientes fabricantes, ¿corresponde a una real voluntad estratégica del editor?

Si el fabricante desea implicarse en la integración del software, ¿qué entorno puede, el editor, poner a disposición para desarrollar sus funcionalidades o personalizaciones, incluso hasta para desarrollar sus propios módulos adicionales?

Y si hablamos de medio y largo plazo, ¿qué apoyo a la I&D y qué mejoras continuas de softwares el editor puede proponerle al fabricante?

En conclusión, las preguntas relacionadas a la asistencia técnica de la solución de softwares son importantes: ¿qué ayuda ofrece el editor al fabricante o a su red de distribución (línea de atención directa, instalación de actualizaciones del software a distancia o en los locales, formación, etc.), o directamente a los usuarios finales, si el fabricante no tiene la posibilidad de asegurar dichos servicios? ¿En qué perímetro geográfico intervienen el editor y sus equipos, en qué idiomas se comunican?

Desafíos comerciales y de marketing

De la misma manera, es muy importante considerar la capacidad que tiene el editor de softwares para acompañar al fabricante en sus actividades comerciales y de marketing; sobre todo, al comienzo de la colaboración:

¿Qué asistencia para la comercialización, presta el editor? Cualificación de las necesidades de los clientes finales, demostraciones del software, visitas en las instalaciones, estudios de proyectos complejos, formación de los equipos comerciales del fabricante, etc.

¿Qué apoyo al marketing propone y con qué grado de personalización? Herramientas de ayuda a la venta, presencia conjunta en salones, etc.

¿El fabricante puede comercializar el software como marca blanca? ¿En qué condiciones? ¿Qué garantías de confidencialidad asegura el editor?

Estas preguntas implican la relación comercial misma que se establece entre el editor y el fabricante, hasta con el cliente potencial o final, y sus objetivos comunes. Efectivamente, es difícil establecer una relación de confianza sin tener una visión clara y compartida…

Veamos entonces, cómo Alma se posiciona con respecto a todos estos retos.

Una cultura colaborativa fuerte

Desde que fue creada, hace más de 40 años, Alma diseña soluciones de softwares innovadoras para optimizar el consumo de materia y el potencial de las máquinas y de los robots. Al ser una estructura independiente, Alma siempre ha trabajado en estrecha colaboración con los fabricantes de máquinas herramientas y de sistemas robotizados, y ha establecido relaciones duraderas con varios de ellos.

Un fabricante de máquinas que trabaja en colaboración con Alma combina tres ventajas:

  • Poder ofrecer a sus clientes soluciones técnicas altamente eficaces,
  • Beneficiar de una amplia cartera de servicios,
  • Beneficiar de una gran capacidad de adaptación, ya sea en el plano técnico como en el de marketing.

Una solución técnica personalizada para los fabricantes y sus clientes

La marca de fábrica de Alma, es proponer a sus asociados una solución de software a medida. Esta estrategia se basa en la oferta más amplia que existe en el mercado de CAD/CAM para el corte: componentes de software integrables a una aplicación de terceros (sobre todo, algoritmos de nesting automático), componentes aplicativos (módulo de presupuesto, de vectorización de imágenes o de logotipos, etc.), y hasta un software aplicativo llave en mano para el usuario final; al mismo tiempo que combina soluciones “On Premise” y “Cloud/SaaS”, que ofrece un valor añadido adicional a la oferta del fabricante.

También cabe señalar la tendencia de los fabricantes a desarrollar modelos de máquinas cada vez más diversas, inclusive específicas, a la que Alma puede responder gracias a su extensa gama de productos: corte en 2D, 5 ejes, tubos, robótica, etc.

Por consiguiente, Alma controla totalmente sus productos y sus desarrollos, lo que, combinado a una experiencia y conocimiento únicos, garantiza el control perfecto de las máquinas del fabricante y le confiere a la colaboración “OEM” mucha agilidad y reactividad.

Por lo tanto, con una óptica de relación de colaboración duradera, Alma está muy atenta a los comentarios de los fabricantes para que sus softwares evolucionen de acuerdo a sus necesidades; sobre todo, para seguir de cerca las evoluciones de las máquinas. Así, Alma puede ayudarlo con la I&D, al mismo tiempo que garantiza el total respeto de confidencialidad de las informaciones prestadas.

Una colaboración en donde el fabricante conserva su autonomía

Por otra parte, esta “cultura OEM” basada en la adaptabilidad, le permite a un fabricante, si tiene los recursos necesarios, conservar el control de ciertas partes del software, como el post procesador. De esta manera, puede preparar una nueva máquina con el post procesador que corresponde totalmente. Para aplicarla al corte en 3D o a la robótica, este control puede aplicarse a la modelización de 3D y a la definición de límites de los ejes de la máquina, el desarrollo de macros específicos, etc. De esta manera, el asociado es autónomo, no depende de Alma para los posibles desarrollos específicos, y conserva su arte y experiencia en interno.

El fabricante puede, inclusive, utilizar esta autonomía para hacer una interfaz del software con los sistemas de información del cliente final (ERP principalmente), gracias a la puesta a disposición de un entorno de desarrollo potente y ágil. Sin embargo, este tipo de integración corresponde, por lo general, al saber-hacer de Alma, que puede realizar desarrollos específicos, pedidos directamente por los clientes finales, y que tiene la capacidad de gestionar este tipo de relación tripartita, fundamental a largo plazo, para una colaboración exitosa con el fabricante.

Un acompañamiento técnico y marketing a medida

Además de la personalización y de la mejora continua del software, el valor añadido de Alma radica en la ayuda que proporciona para aumentar las competencias de su asociado. Este acompañamiento incluye la formación técnica y comercial, las demostraciones, la instalación del software y el servicio postventa. Aquí, son posibles diferentes niveles de cooperación, según la implicación que desee el asociado. Para los fabricantes o los revendedores de máquinas que no cuentan con los recursos o competencias necesarias para realizar el servicio en torno al software, Alma y su red de filiales y revendedores pueden asegurar, toda o parte, de las prestaciones pre y post venta, coordinándose con el asociado.

Además, la experiencia, el tamaño de sus equipos y la presencia de Alma en numerosos países, le permite asegurar una asistencia técnica y comercial en el mundo entero con una gran capacidad de respuesta.

A nivel del marketing, de acuerdo a la estrategia del fabricante, la solución propuesta podrá ser considerada como la marca del mismo (es decir, marca blanca) o la marca Alma. Esto depende, generalmente, al grado de integración técnica que queda en manos del fabricante.

Un editor independiente y cooperativo

La cultura de colaboración de Alma proviene directamente del proyecto de empresa y de sus valores de cooperación. Efectivamente, desde su creación en 1979, la casa madre en Francia es una sociedad cooperativa que pertenece 100 % a sus empleados. Por lo tanto, ser independiente está dentro del ADN de Alma, que, por ello, no puede (¡y no quiere!) ser comprada o descentralizada. Así, Alma prefiere, desde siempre, establecer colaboraciones con una gran diversidad de actores (fabricantes, integradores, editores de softwares, etc.) con una visión a largo plazo, de acuerdo a una ética de estricta neutralidad y absoluta confidencialidad.

Hoy en día, Alma es un grupo internacional financieramente sólido y en constante desarrollo. Sigue una estrategia industrial basada en la innovación, la inversión en sus productos, la cooperación duradera con sus asociados para satisfacer totalmente sus clientes en común, así como para perpetuar el proyecto de empresa, en lugar de buscar el beneficio a corto plazo: más motivos para entablar una colaboración con Alma, con absoluta confianza.